Cómo se inicia la Educación Precoz

Blog de Educación Especial: La Educación Precoz

¿Cómo se inicia la Educación Precoz?

Algunas personas cree que él bebe en los primeros meses de la vida es un ser relativamente inerte; que solo necesita cuidados a nivel de necesidades primaria. Tal equivocación puede ser mantenida y acentuada durante bastante tiempo en el caso de existencias de minusvalías de cualquier tipo que bloquean los iniciales modos de comunicación. Sin embargo, nada es más falso. Aunque no exista comunicación verbal; él bebe está provisto, desde el momento del nacimiento y aun antes de una magnifica capacidad para contactar con el ambiente. Nada más falso que la exclusividad de la palabra como vía de contacto.

El niño recién nacido conoce perfectamente a la persona que lo atiende a través de los contactos físicos que recibe de ella, aunque condicionado todavía por una serie de reflejos imprescindibles para la conservación de la vida y limitado en sus medios de expresión, el niño tiene una fecunda fuente de información, no a través de sus sentidos, todavía inmaduros, sino gracias a su sensibilidad somestésica, extraordinariamente rica en esos momentos de la vida.

Estos comentarios vienen a colación de la persistencia en el niño sordo de un bloqueo selectivo de uno de los órganos de relación más importantes y de la necesidad de potenciar, desde el principio, a los órganos sobre los que se va a cargar la suplencia de los afectados por la enfermedad.

Desde el primer momento en que se diagnostiqué la sordera y se plantee la reducción; se ha de iniciar la labor de potenciar la comunicación táctil. Los juegos táctiles, como son los balanceos, movimientos rítmicos de brazos y piernas al cambiarlo de ropa o al bañarlo, las expresiones exageradas de risa, lloro, enfado, admiración, placer, etc., antes sus actividades espontaneas, son el principio al que se ha  de asociar comentario hablados, al objeto de que el niño no fundamente su comunicación exclusivamente en el gesto. No existen métodos rígidos. La estimulación ha de ser tan espontánea como es el trato normal del adulto con un niño sano.




Actividades Prelocutivas en la Educación Precoz

Antes de pretender que el niño comprenda las palabras, su actividad ha de ser estimulada mediante juguetes administrados en bloques, en cada uno de los cuales predominara el componente sonoro (flautas, tambores, coches con sirenas), visual (recortables, puzles, laminas tebeos, libros), volumétrico (construcciones), etc.

Esta información, ofrecida al niño de forma algo indiscriminada, a partir de los 3 años puede ser sistematizada, buscando que establezca diferencias entre juguetes idénticos, pero de distinto color; similares, pero con características similares, como el peso, el tamaño, la consistencia, etc. (Suria); como un inicio de lo que se va a seguir como metodología de trabajo en los primeros años de la educación.

Aun las escuelas partidarias de formas de comunicación no verbal, es importantes que desde el principio del niño no se acostumbre a ver satisfechos sus deseos de comunicación solamente mediante gestos. A tal efecto, deben fomentarse dos circunstancias, que facilitan la labor educativa:

1° Sonidos emitidos espontáneamente.-

En muchos casos el niño sordo, como el oyente emite gritos y sonidos al azar; es en esos momentos cuando la madre debe hacerle ver que algo ha ocurrido, aun cuando él no sepa que es. Si la madre hace gestos de aprobación y repite los movimientos labiales empleados por el niño, lo induce a repetirlo para lograr obtener de nuevo la felicitación de la madre, cuyas reacciones han de ser claras, visibles, repetidas y reproducibles siempre en la misma forma. A este respecto; Morgon y colaboradores dicen que «lo que emite el niño es importante, pero es la actitud de su interlocutor lo que les confiere mayor importancia».

Si la madre acude al niño con gestos de aprobación cuando el niño ha emitido un sonido; aun estando fuera de su vista, este comprende que repitiéndolo puede hacerla venir. Esta circunstancia hace comprender al niño en edad prelocutiva que puede utilizar las voz para conseguir sus deseos, lo cual a representar una motivación decisiva a la hora de emprender una rehabilitación.




2° Estimulación por parte del adulto.-

El niño ha de estar envuelto en un auténtico baño de palabras relacionadas con todas las cosas y acciones que acontecen a su alrededor. Desde el principio se le hablara con frases cortas y repetida, referidas a las situaciones cotidianas (vamos a comer, vete a dormir, dame la pelota…), pronunciadas mientas él se mira a la cara de tal forma que sea fácil seguir los movimientos faciales que el adulto emplea para su vocalización.

Para ampliar los conocimientos del niño en cuanto a la producción de palabras; es conveniente que se acostumbre a situar la mano sobre la laringe, las aletas nasales, las mejillas o el pecho de la persona que habla, repitiendo el gesto en sí mismo al tiempo que se le invita a reproducir los sonidos que han dado lugar a la vibración que antes percibiera. Estos ejercicios serán sistematizados en edades más avanzadas, tal como se verá más adelante.

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